Sábado 29 de mayo de 2009
515 am llegue a una Madrid totalmente dormida. hice a migraciones, un mina con una cara de orto bárbara me cago durante 5 minutos a preguntas hasta que finalmente me puso el sello en el pasaporte y pase a entrar a la comunidad.
Después de combinar con 3 subtes distintos me baje en la estación de atocha. Fue increíble la sensación que sentí a medida que se iban terminando los escalones de la salida del metro y paso a paso, al ver un poco mas de la luz de las calles madrilenses que recién despertaba. Iba creciendo mi alegría y mi corazón latía cada vez mas fuerza
Llegue al hostal, deje los bolsos (eran las 8 y el check in a partir de las 12)
Salí a caminar ya que ni los lugares para desayunar algo estaban abiertos y las primeras en las primeras horas mañaneras de esta ciudad, solo vi algunos transeúntes fisuras y un par de gatos que le están armando quilombo a los policías
Desayune (en el mueso del jamón ofiooo) y volví a caminar embriagado por la arquitectura de las calles luego de dar vueltas hasta perderme y mirar el reloj, me di cuenta que a las 1030 de un sábado Madrid esta despierta.
Nuevamente llegué al Hostal deje las cosas y me dispuse a dormir una siesta.
Me desperte el reloj acusaba las 5 de la tarde y previa merienda estaba listo para una nueva caminata. Nada importante pasó hasta que se hizo de noche y sali a comer algo.
Esta ciudad es una gran babilón, el centro esta lleno de vida, es raro de explicar, tuve que parar una vez en la ida y en la vuelta para sentarme en la calle a mirar como un espectador con los ojos abiertos todo lo que pasa en esta ciudad.
Ahora estoy en el bar del Hostal, se acaba mi cerveza, en minutos un cigarrillo va a marcar el final de mi día y mañana, Esto recién empieza